Los atributos de un portero comprenden lo siguiente:
- Lanzamiento: Mide la capacidad del portero para alcanzar y detener disparos lejos de su cuerpo (esquinas bajas, paradas con estiramiento hacia arriba)
- Reflejos: Determina la velocidad de reacción del portero ante disparos a corta distancia o inesperados. La calificación de reflejos reduce el retraso entre la detección del disparo y el inicio de la animación de lanzamiento. Un portero con altos reflejos selecciona animaciones de estirada/bloqueo "más rápidas" (tiempos de transición más cortos)
- Salidas: Determina la inteligencia con la que el portero se coloca antes del disparo, lo que afecta a la dificultad del mismo. El posicionamiento mejora la precisión de la dirección prevista del disparo (basada en la posición del tirador y la velocidad del balón) con una ponderación del ángulo para orientar su movimiento hacia el primer poste.
- Manos: Las manos miden la seguridad con la que un portero puede atrapar, sujetar y controlar el balón tras el contacto, en lugar de que rebote y vuelva al juego. El manejo influye en si el portero intenta una atrapada o un desvío.
- Distribución: Distancia y precisión de los saques de puerta y los despejes.